Historia


La Plaza Mayor

La Plaza Mayor de Checa tiene la tipología rectangular ancha, espaciosa y airosa. Es también una plaza singular, una plaza con sólo tres fachadas, al tener un lateral totalmente abierto por el accidente geográfico del río, que apresado en un pequeño muro de represa derruido cae con estrépito a través de una cascada de casi veinte metros. El río, que tenía su continuación a través de un caz hasta la calle de los molinos, se encuentra parcialmente tapiado por la longitudinal fuente pública, construida en 1905, con pilón y doble abrevadero, rematada por frontón triangular, para cumplir su doble función social y ornamental.

Destaca dentro del armonioso conjunto de edificios que ocupan la Plaza mayor, la Casa Consistorial que ocupa uno de los laterales. Se trata de un gran edificio de tres plantas, construido en el siglo XVIII, que ha sufrido diversas alteraciones a lo largo de este tiempo. Aparece descrito en 1845 como un edifico «de sillería y mampostería, en la que se encuentra un patio abierto de 50 pies de longitud (14 metros) y 20 de latitud (5,50 metros de anchura), que sirve de trinquete» (Madoz). Su fisonomía es similar al de los Ayuntamientos de otras villas de la inmediata comunidad de Albarracín (Orihuela del Tremedal y Villar del Cobo), así como las Casas de Juntas de numerosos municipios norteños, conforme a una semiótica o lenguaje arquitectónico que tiene tanto que ver con razones climáticas, como históricas y funcionales. Aunque en sucesivas remodelaciones, la primera en los años treinta del presente siglo, se cerró totalmente la planta baja para albergar las escuelas, aún se puede admirar tras los dos arcos de medio punto la existencia de ese patio, que sirvió de lonja (para el mercado semanal durante el siglo XIX) y de trinquete o juego de pelota cubierto.

Destaca además el edificio por su amplia galería o balcón corrido, de hierro forjado, que se convertía en singular mirador y platea los días de fiesta en que la plaza se convertía en desbordada por el gentío plaza de toros con sus barreras, andamios, tijeras, balcones, gradas y tejados repletos de público, tradición -en cuanto a su localización- a la que se le ha puesto fin en esta década.

Rematando la construcción, sobre el altillo o cámara, se levanta una torreta con el reloj de la villa y campana bajo airoso chapitel, obra de finales del siglo pasado. Una lápida colocada en la fachada principal dice que aquí nació D. Lorenzo Arrazola ello de agosto de 1795, pero tal aseveración no ha de hacerse en el sentido literal, sino que en realidad nació en esta villa, siendo su figura principal, pues fue seis veces ministro de Gracia y Justicia, y Presidente del Consejo de Ministros ( 1864-65). En el Salón de Sesiones del Ayuntamiento se conserva un retrato suyo pintado por Esquivel en 1847. La última remodelación de la Casa Consistorial fue en 1985, consistiendo ésta en la resignación de manera más simétrica y uniforme de los ventanales y balconadas de la primera planta, remozando la fachada, con nuevo alero y pintura en cuanto a los trabajos operados en su exterior, por lo que queda para una futura rehabilitación el descubrimiento de los arcos y la total apertura del que aún queda como gran ventanal, para rescatar su primitivo aspecto.

Con ser importante la Casa Consistorial, la fisonomía de la Plaza Mayor no quedaría completa sin las dos casas principales de similar tipología, construidas en el siglo XVIII, con cuatro plantas o alturas, que ocupan otro de sus laterales. Se trata de dos edificios singulares, más propios de urbe que de una villa. La más próxima al Ayuntamiento tiene portada rematada con columnas y capiteles de orden clásico. La siguiente, con portada recercada también de sillería, posee varios escudos sobre el eje de su portada: la cruz de la orden de Santiago en planta baja, una rueda de molino sobre el balcón del primer piso y unas calderas, como escudo de armas, en el balcón del segundo piso. En ella vivió Francisco López Pelegrín (1776-1817), abogado molinés que casó en Checa con una acaudalada ganadera y fue diputado liberal en las Cortes de Cádiz; así como una de sus hijas casada con Román Morencos ( 1820-1904) , figura eminente del partido conservador y Presidente de la Diputación Provincial en 1871-73; pasando últimamente a la familia de los Ortega, ganaderos de reses bravas (una de las cuatro ganaderías de reses de lidia existentes en el pueblo).

Como muestra de la conjunción de todas las características (uso de piedra rojiza en sus sillares, hierro forjado, armoniosidad de líneas en sus tres balcones), dentro de la edificación popular, cabe denotar muy próxima a la Plaza Mayor haciendo esquina, en la calle que lleva a la plaza de la iglesia (hoy Plaza de José García Hernández), una casona que tiene como artístico remate una veleta que representa la imagen de un torero entrando a matar (símbolo y divisa).  

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