Palabras para el 26 de agosto

En el recorrido con palabras que estamos haciendo este año sobre las Fiestas nos quedamos sin decir nada del día 26 de agosto, el día de las vaquillas y la paella, por las prisas que nos metieron los Chamaquitos y su participación en la final del Gran Torico Prix. 

Para muchos el día 26 comienza el propio día 25. La noche del 25 al 26, «la noche de los toros a las vacas», es la noche de «empalmar», la noche elegida por la mayoría de los jóvenes para no dormir o dormir lo menos posible. A la orquesta en la Plaza de Lorenzo Arrazola le sigue la discomóvil en el Barranco y de ahí al encierro de las vaquillas. Un par de horas de hueco, que algunos harán de sueño y otros de almuerzos por las peñas o donde se tercie, y será el momento de la suelta de vaquillas por las calles. Seguidamente la tradicional paella que desde hace ya mucho tiempo nos libera a todos del cocineo. Un rato de siesta intensa y a la plaza para ver las vaquillas por la tarde. En resumen, un día intenso que en estos dos últimos años ameniza una discomóvil en lugar de una orquesta.

La mañana

Este año el recorrido de las vaquillas estaba cortado desde el Tiro de Barra hasta la esquina de la Calle La Fuente con la Calle San Bartolomé. Quedaba fuera del recorrido la Plaza de Lorenzo Arrazola. El motivo, según nos comentaron algunas fuentes bien informadas, era que las vaquillas eran muy pequeñas y no iban a aguantar mucho.

Efectivamente, las vaquillas eran pequeñas. Pero dieron juego porque corrieron sin parar, aunque lo hacían más huyendo de las personas que enfrentándose a ellas. Al paso a la carrera por El Solanillo no se guardaba la gente en puertas, talanqueras y barbacanas sino que, simplemente, se apartaban para dejar el paso franco a los animales. Podía decirse que si te ponías en su camino te atropellaban y si no, pues nada. 

Pero dieron juego y fue un rato divertido. Tan pequeñas debieron parecer que María la Molinera, con los 83 años cumplidos, salió con ánimo de correr las vaquillas. Amigos, vecinos, el párroco y la Guardia Civil se turnaron para retenerla junto a la talanquera del puente de la panadería.

Después de las vaquillas la paella. Es un fijo intocable por lo que significa de liberación respecto al cotidiano trajín de la comida. Estará mejor o peor pero está hecha y eso es más que suficiente. 

Se hace y se reparte normalmente en la Calle Larga y se come en la calle o en casa ya que la sombra a esas horas es muy de agradecer.



La tarde

La tarde comienza en la Plaza de Lorenzo Arrazola a las seis conforme los participantes en el concurso de disfraces van llegando y presentando sus trabajos.

Cada año se van superando los participantes. Este año hubo dos premios, el segundo le correspondió al Gran Circo checano y el primer premio fue para el equipo Chamaquitos F1 que presentó una replica del coche de formula 1 y del equipo completo. 

En la plaza la empresa tauroemocion organizó un Gran Prix que resultó muy divertido y que ganó el equipo de los Chamaquitos. Al concluir el Gran Torico Prix se dió suelta a varias vaquillas para los aficionados. 

Como ya habíamos comentado, las fotos de la mañana con las vaquillas por las calles en el álbum 26 agosto – Vaquillas por las calles y las de la tarde con los disfraces y el Gran Prix por peñas están en 26 agosto – Disfraces y Gran Prix

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